Introducción

Estos aspectos destacados resumen los puntos clave de la “Actualización detallada del 2024 de la American Heart Association y la American Academy of Pediatrics sobre circunstancias especiales: reanimación tras un ahogamiento.

Un grupo de expertos de SVB actualizó las recomendaciones sobre reanimación en casos de ahogamiento, basándose en una revisión exhaustiva de la literatura científica.

Los temas incluyen reanimación en el agua vs. diferida, uso de oxígeno, DEA vs. RCP inicial, técnicas de compresiones y ventilación, programas de desfibrilación pública, ventilación con dispositivos y RCP solo con compresiones. 

La cadena de supervivencia en el ahogamiento

Un concepto importante destacado en esta actualización detallada es la Cadena de supervivencia en el ahogamiento (figura). Cuando es ejecutada por rescatistas entrenados o rescatistas no capacitados, las acciones dentro de los eslabones pueden reducir la mortalidad asociada al ahogamiento.

La Cadena de supervivencia en el ahogamiento describe una serie de intervenciones centradas en la prevención del ahogamiento, el reconocimiento precoz de una persona que se ahoga y consideraciones para un rescate y reanimación seguros. RCP en paro cardíaco tras ahogamiento.

Ventilación de rescate en el agua

2024 (actualización): Puede ser razonable que los rescatadores entrenados proporcionen ventilación de rescate en el agua a una persona que no responde y que se ha ahogado, si ello no compromete su propia seguridad.

2020 (antiguo): La ventilación boca a boca en el agua puede ser útil cuando la administra un rescatador entrenado si no compromete la seguridad.

Motivo: La evidencia actual respalda la guía de 2020, y se realizó una actualización a “puede ser razonable” para alinearse con la clasificación de recomendación basada en el nivel de evidencia. La ventilación de rescate en el agua es una habilidad específica común del entrenamiento de la mayoría de los rescatadores acuáticos (es decir, socorristas), pero no de los profesionales de la salud u otros rescatadores entrenados.

Administración de oxígeno tras un ahogamiento

2024 (nuevo): Los rescatadores entrenados deben proporcionar oxígeno suplementario, si está disponible, a las personas con paro cardíaco tras un ahogamiento.

Motivo: La hipoxia es el factor principal en el proceso de ahogamiento, que puede progresar en un continuo desde el paro respiratorio hasta el paro cardíaco. Las guías actuales de SVB para adultos y niños respaldan el uso de oxígeno durante la reanimación. Aunque no hay estudios que aborden directamente el uso de oxígeno en personas ahogadas, es una práctica aceptada para los rescatadores entrenados en la reanimación tras un ahogamiento, siempre que no retrase el inicio de una RCP de alta calidad

Primero el DEA frente a primero la RCP en el paro cardíaco tras un ahogamiento

2024 (nuevo): En caso de un paro cardíaco por ahogamiento, debe iniciarse la RCP con ventilaciones de rescate antes de aplicar el DEA.

2024 (nuevo): El uso del DEA es razonable en caso de un paro cardíaco tras ahogamiento.

2024 (nuevo): No debe retrasarse el inicio de la RCP para obtener o aplicar un DEA cuando ocurra un paro cardíaco tras ahogamiento.

Motivo: El uso del DEA durante la reanimación tras un ahogamiento no se abordó en guías anteriores. Los ritmos desfibrilables están presentes en una minoría de los paros cardíacos tras ahogamiento, pero pueden ocurrir cuando se produce un evento cardíaco primario en un entorno acuático. Aunque es difícil cuantificar plenamente el beneficio de usar un DEA tras un ahogamiento debido a la escasa frecuencia de ritmos desfibrilables, en algunos estudios, la aplicación de un DEA ha demostrado un beneficio para la supervivencia cuando estos ritmos están presentes. Debido a la importancia primordial de la ventilación en la reanimación tras un ahogamiento (y de las compresiones torácicas ininterrumpidas cuando hay un paro cardíaco) la aplicación de un DEA no debe retrasar el inicio de una RCP de alta calidad que incluya ventilaciones de rescate y compresiones.

RCP en paro cardíaco tras ahogamiento

2024 (actualización): En caso de paro cardíaco por ahogamiento, y una vez fuera del agua, se debe practicar la RCP con ventilaciones de rescate y compresiones torácicas a todas las personas.

2020 (antiguo): Los rescatadores deben aplicar la RCP, incluidas las ventilaciones de rescate, tan pronto como se saque del agua a una víctima de sumersión que no responde.

2024 (nuevo): En caso de paro cardíaco por ahogamiento, si el rescatador no quiere, no está entrenado o no puede proporcionar ventilaciones de rescate, es razonable proporcionar solo compresiones torácicas hasta que llegue la ayuda.

2024 (nuevo): En caso de paro cardíaco por ahogamiento, puede ser razonable que los rescatadores entrenados inicien la RCP con ventilaciones de rescate seguidas de compresiones torácicas.

Motivo: La guía de 2020 fue actualizada para enfatizar la importancia de las ventilaciones de rescate en el paro cardíaco por ahogamiento, dado su origen hipóxico. Estudios observacionales indican que la RCP solo con compresiones reduce la supervivencia en estos casos. Se recomienda la RCP con ventilaciones de rescate, excepto si el rescatador no está entrenado o no puede realizarlas, en cuyo caso se priorizan las compresiones torácicas hasta que llegue ayuda. Aunque no hay evidencia directa sobre la secuencia óptima en ahogamientos, los rescatadores entrenados pueden iniciar ventilaciones antes de las compresiones sin retrasar la RCP de alta calidad.

Ventilación prehospitalaria con o sin uso de dispositivos

2024 (nuevo): Es razonable que los rescatadores entrenados proporcionen ventilaciones de rescate por el primer medio disponible (boca a boca, con mascarilla de bolsillo o ventilación con bolsa mascarilla) a las personas en paro cardíaco tras un ahogamiento para evitar cualquier retraso en la ventilación.

2024 (nuevo): La provisión de ventilación de rescate utilizando dispositivos (bolsa mascarilla o manejo avanzado de la vía aérea) debe optimizarse proporcionando a los rescatadores un programa de entrenamiento basado en competencias, con entrenamiento regular y mantenimiento del equipamiento.

Motivo: Múltiples estudios han demostrado una asociación entre la ventilación de rescate y la mejora de los resultados del paro cardíaco tras un ahogamiento. Ningún estudio sobre ahogamientos en humanos ha comparado directamente la ventilación de rescate con el uso de dispositivos de ventilación o sin ellos ni ha comparado los diferentes métodos para administrar ventilaciones de rescate. Por lo tanto, recomendamos que los rescatadores administren ventilaciones de rescate por el primer medio disponible y que utilicen dispositivos para ventilación aquellos rescatadores que estén debidamente entrenados.